Sin duda uno de los tratamientos estrella de la mesoterapia es la celulitis consistente en una paniculopatía-edemato-fibroesclerótica.
Al tener una localización subcutánea-intadérmica, la única manera de actuar sobre ella es mediante las microinyecciones de sustancias anticelulíticas que aporta la mesoterapia, mejoraando la situación de fibrosis intradérmica (“piel de naranja” o “canapé de Chesterfield”) ayudando a reestablecer el riego microcirculatorio, así como el drenaje linfático.
Son necesarias ocho sesiones, con una frecuencia semanal más cuatro sesiones quincenales. Completado este protocolo inicial, se establecen sesiones de mantenimiento, más o menos espaciadas en el tiempo, según la evolución. En caso de sobrepeso, es estrictamente necesario asociar un tratamiento dietético. Asimismo resulta imprescindible un programa de ejercicio físico y tonificación muscular.
La mesoterapia debe ir acompañada de hábitos de vida saludables.